Memoria del proyecto
La parcela, a menos de 200 metros de la línea de costa, imponía dos condicionantes determinantes: la orientación obligada al norte para captar las vistas al Cantábrico, y la agresividad del ambiente marino sobre los materiales. El proyecto respondió al primero organizando el programa en torno a un patio central abierto hacia el mar, que actúa simultáneamente como filtro climático, amortiguador del viento y generador de ventilación cruzada controlada.
La planta baja concentra el programa social —estar, comedor, cocina y terraza— en relación directa con el jardín y el patio. La planta alta aloja los dormitorios; dos de ellos con terraza volada al sur que capta la radiación solar invernal sin comprometer la privacidad. La estructura de hormigón armado blanco queda parcialmente vista en fachadas, creando un diálogo honesto entre la materialidad constructiva y el paisaje costero.
El patio como corazón climático
El patio de 60 m² libre no es un elemento decorativo sino el motor energético de la vivienda. Su geometría fue calculada para garantizar soleamiento directo en planta baja cuatro meses al año, mientras protege de los vientos dominantes del noroeste durante el invierno. En verano, la diferencia de temperatura entre el patio sombrado y las fachadas exteriores genera corrientes verticales que enfrían naturalmente el interior sin necesidad de climatización.
Las carpinterías de gran formato orientadas al patio interior —con factor solar g = 0,28— maximizan la relación visual interior-exterior minimizando las ganancias solares no deseadas en los meses cálidos, un equilibrio que la vivienda orientada directamente al mar no habría podido conseguir sin un dispositivo intermedio de esta naturaleza.
Soluciones técnicas para entorno marino
- Hormigón con aditivo hidrófugo + cemento sulforresistente SR-0 — protección reforzada ante la corrosión inducida por cloruros marinos
- Carpinería de PVC con triple junta hidráulica — estanqueidad A4/E900/W600 certificada en fachadas de exposición directa
- Membrana de butil antihumedad bajo solera sanitaria — barrera de vapor continua en toda la planta baja
- Aerotermia marina de alta eficiencia A+++ (COP 4,8 a -7 °C) — especificación válida para instalación en ambientes de salinidad alta
- Jardín de especies autóctonas litorales con riego por goteo vinculado a estación meteorológica — reducción del consumo hídrico estimada en un 70 % frente a jardín convencional
- Cubierta plana invertida con lámina EPDM de 1,5 mm + protección de grava lavada — solución probada en frentes marinos atlánticos
Lo que este proyecto ofrece al cliente
Una vivienda que resiste el entorno más exigente de Cantabria sin comprometer ni la eficiencia ni la calidad ambiental interior. La calificación energética A, en un contexto marino donde las pérdidas por infiltraciones pueden multiplicar el consumo, es el resultado de una envolvente diseñada con rigor desde el primer plano. Los materiales y soluciones escogidos están sobredimensionados para garantizar una vida útil superior a 50 años con mantenimiento ordinario.
Las terrazas con vistas directas al Cantábrico, el patio umbráculo y la fluida relación entre el estar y el jardín hacen de esta residencia un lugar de habitación excepcional, íntimamente ligado al paisaje costero que lo rodea.